Unidad 3
El hombre como ser cultural
El hombre como ser político
Desde que nacemos entramos a un mundo peculiar, a un ámbito eminentemente humano. Ello significa que vivimos compartiendo hábitos, costumbres, tradiciones, lengua y sobre todo normas, valores y leyes con otros seres humanos. Y a este mundo o ámbito humano se le llama también sociedad. Vivir en sociedad es en suma, desde el punto de vista sociológico y antropológico: convivir con los otros.
Aristóteles, uno de los más importantes filósofos de la antigüedad griega, define al hombre como un animal político, lo que en otros conceptos significa, que como humanos necesariamente tenemos que vivir en sociedad. No cabe la menor duda, nacemos humanos, pero lo humano no es meramente biológico, lo genéticamente dado en cada uno de nosotros. Los demás seres vivos, nacen ya genéticamente programadas para ser lo que son, y no pueden hacer otra cosa de lo que viene dado en su programa biológico.
Los seres humanos, al vivir en sociedad, a diferencia de los animales, nos educamos, nos transformamos para bien o para mal, ya que fuera del ámbito social esto no sería posible. Por esta razón el mismo Aristóteles nos dice que fuera de la sociedad sólo podrán existir los dioses o las bestias.
Se podría decir que la diferencia entre los seres humanos y los animales radica, entre otras cosas, en el grado de inteligencia que desarrollan; sin embargo, la inteligencia humana conlleva la capacidad de poder transformar el mundo. Marx entendió esta capacidad humana productiva no solamente como una transformación que genera bienes de consumo, sino también una capacidad humana productiva no solamente como una transformación que genera bienes de consumo, sino también una capacidad que nos permite producir valores culturales.
El hombre como ser cultural
El hombre es el único ser que posee cultura: la cultura manifiesta e identifica al hombre, pues no es algo "sobreañadido" a la condición humana, sino consecuencia de su inteligencia y libertad. Ningún animal posee historia o es capaz de cambiar la naturaleza y adecuarla a sus necesidades, sino que, por el contrario, se adapta al medio. Así pues, mientras que la naturaleza significa lo que es innato en el hombre y lo que existe fuera de él sin su intervención, la cultura abarca todo aquello que debe su origen a la intervención humana consciente y libre. La cultura surge a partir de la libertad del hombre,
Sin embargo, no debemos entender "naturaleza" y "cultura" como realidades opuestas, ya que ambas se interrelacionan y complementan sus orígenes y fines en el hombre: Es propio de la naturaleza o esencia del hombre la creación cultural, al tiempo que la actividad creadora de la cultura se orienta al perfeccionamiento del hombre en cuanto tal (de su inteligencia, sensibilidad,...) y de su marco natural. Gracias a la cultura, el hombre mejora la naturaleza externa y a sí mismo. Si la cultura propiciase la destrucción de la naturaleza, entonces no serviría verdaderamente a los intereses humanos. En este sentido, la cultura debe ser continuación de la naturaleza, es decir, debe perfeccionarla, de manera que se acomode al modo de ser y a las necesidades del hombre.
Diversidad cultural y tolerancia 
Para
hablar de diversidad cultural, lo primero que conviene saber es lo que
significa la palabra "etnia". Es una palabra que proviene del griego y
significa pueblo.
Ahora hablare sobre las diferentes posturas que podemos encontrar ante la diversidad cultural:
-Etnocentrismo:
Es la actitud adoptada por los que juzgan y valoran otras culturas,
produciendo un rechazo a culturas que no sean la suya.
En
el etnocentrismo occidental, la ilustración utiliza el
término progreso para medir las diferentes culturas y más adelante acaba
acuñando el concepto de civilización como la forma máxima de desarrollo
tecnológico y cultural.
Desde
este punto de vista occidental, todas las demás culturas estarían
escalonadas por debajo de la occidental en cuanto a progreso se refiere,
denominándolas así como salvajismo.
En el S.19 esta concepción sirve para favorecer el colonialismo y el imperialismo.
Esta posición puede general posiciones más radicales, como el racismo y la xenofobia.
-Falacia moral: Asignar a las diferentes razas un orden jerárquico en la escala de valores sin ningún fundamento.
-Xenofobia: Rechazo y desprecio de lo extranjero, lo diferente o extraño.
Relativismo
cultural: Esta postura considera que es imposible comparar o evaluar
culturas ya que todas y cada una de las culturas tiene un valor único.
Esta postura se opone al etnocentrismo, poniendo a todas las culturas a
un mismo nivel.
-Universalismo:
El universalismo se opone tanto al etnocentrismo, como al racismo y la
xenofobia. Evita que unas culturas se impongan a otras.
-Interculturalismo
y diálogo: Esta postura nace del reconocimiento de la pluralidad
cultural como un hecho enriquecedor, ya que puede ayudarnos a entender
mejor el mundo y a nosotros mismos.
La palabra tolerancia proviene del verbo “tollerare” del latín,
que significa soportar o aguantar. Tiene un significado negativo (soportar, no
hay más remedio que hacerlo), pero hoy en día se considera un valor o
incluso virtud del ser humano. Actualmente la tolerancia se considera como la
actitud pacífica del ser humano frente a las diferencias en otros individuos
con los que convive.
Los principios de la tolerancia son:
-
Nadie posee la razón y verdad absolutas, y de la misma manera que
nadie tiene la verdad, “nadie está equivocado en absoluto” (González-Carvajal).
-
El saber del respeto mutuo que deriva del reconocimiento de la igualdad
fundamental de todos los seres humanos.
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